La crisis mundial ha afectado a los salones de juego localizados en la comunidad de Baleares, los cuales disminuyeron en un 40 por ciento sus ingresos durante el año 2008.
Según Miguel Ángel Riera, presidente de la Asociación de Empresarios de Salones de Juego, esto se debió a que los ciudadanos de dicha localidad cada vez acuden menos a estos establecimientos.

Asimismo Riera explicó que además los usuarios cada vez juegan con menos dinero, sumado a esto la fuerte fiscalidad que debe afrontar este sector en un momento de dificultades económicas.

Debido a esta situación ya se le han dado de baja al 6 por ciento de las 8 mil máquinas de Baleares, 2 mil en los salones de juego y 6 mil en bares y cafeterías, debido a su insostenibilidad.

Esta situación podría empeorar en los próximos meses, lo ha provocado que varios salones en la actualidad estén a la venta o a punto de ser traspasados.