La apertura por parte del País Vasco al negocio de las apuestas podría generarle al gobierno de dicha comunidad ingresos de cerca de 250 millones de euros.
Vizcaína Ekasa, Kiroljokoa y Codere, las tres empresas que lograron obtener las licencias para operar en dicho territorio, confian en el éxito esta nueva incursión, teniendo en cuenta que los vascos gastan 1.954 millones de euros cada año en juegos de azar.
Estas casas pretende colocar una gran cantidad de locales por todo el País Vasco, los cuales contarán con la más novedosa tecnología, tales como maquinas de pantallas táctil en la que el apostante selecciona la modalidad deportiva que desea.