Cómo escoger un buen pronosticador de apuestas y evitar así al pulpo Paul.

Muchos apostadores evitan el proceso de selección de apuestas y recurren a pronosticadores. Desgraciadamente, es difícil saber con exactitud si la reputación de un pronosticador se debe a su buena capacidad predictiva o a una racha de suerte.

Erase una vez un pronosticador que, en cinco años, alcanzó un historial del 100% de aciertos en la predicción de partidos de tenis, llegando a obtener 50.000$ de beneficio. Impresionante, ¿no? Pues no, si al final hubiéramos llegado a descubrir que el tal informante genial no era otro que el pulpo Paul.

Llevemos a cabo una simulación con 10.000 pronosticadores de apuestas tenísticas (o pulpos Paul, realmente da igual), cada uno de ellos con una probabilidad de acierto del 50% y unas ganancias o pérdidas posibles de 10,000$ anuales. Si algún pronosticador obtiene números rojos al final de cualquier año, es eliminado de nuestra simulación.

Los pronosticadores/pulpos hacen sus predicciones pulsando sobre dos botones, cada uno de los cuales representa a un jugador del partido de tenis.

Si ejecutáramos la prueba durante un año, comprobaríamos que 5,000 de nuestros pronosticadores habrían ganado 10.000$ en beneficios, mientras que los otros 5.000 quedarían agrupados en el grupo de perdedores con números rojos. En el segundo año, tendríamos 2.500 pulpos con pleno de aciertos y, si continuáramos efectuando nuestra prueba hasta el quinto año, comprobaríamos que 313 pulpos del grupo original podrían haber llegado a hacer predicciones exactas y sucesivas hasta llegar a embolsarse la bonita cantidad de 50,000$.

Confundiendo a supervivientes con sabios.

Este fenómeno expuesto en los párrafos previos es conocido como la Vía del Superviviente, y tiene gran importancia actualmente en el mundo de los pronosticadores, ya que el pronosticador de mayor éxito que lidere el ranking actual de la lista de hottip.com, podría ser un pulpo afortunado eligiendo entre dos botones.

¿Cuáles son los factores más importantes que influyen en este proceso?
Para empezar, el tamaño de la muestra original es crítico. Si sólo se centran en los ganadores, haciendo caso omiso del resto de miles de millones de pulpos que solo producen ruido, estaremos siendo engañados por el azar. El hecho está en que, partiendo de una muestra lo suficientemente grande, algunos de los participantes van a terminar pareciendo sabios por una pura cuestión de suerte.

El otro factor crítico es la probabilidad del evento. Nuestro ejemplo utiliza un sorteo exacto (50/50 de probabilidades de cara o cruz), pero en el mundo real eso no se produce. Volver a ejecutar nuestra prueba con mayores márgenes produce una cantidad menor de afortunados ganadores: cuanto más baja el margen, más fácil es lograr el éxito a largo plazo.

Hablando a un nivel muy básico, un buen juez de pronosticadores sería aquel que utilizara Pinnacle Sports para poder comparar, ya que nuestro cálculo de probabilidades ha demostrado ser el más fiable del mercado, por lo que, si no nos utilizan, es, simplemente, porque no saben lo que hacen.

Una buen ejemplo de la Vía del Superviviente (Survivorship Bias)

Hay multitud de buenos ejemplos que sirven para ilustrar qué es esto de la Vía del Superviviente, pero hay un truco especialmente hábil montado por el ilusionista inglés Derren Brown en un programa de TV emitido el año 2008, llamado “The System“, que muestra cuán engañosa puede llegar a ser esta denominada Vía del Superviviente.

El espectáculo se basa en la idea de desarrollar un sistema para “garantizar un ganador” en las carreras de caballos, un reclamo al que los apostadores habituales están acostumbrados. El espectáculo contaba con una mujer, una tal Khadisha a quien Brown envió de forma anónima cinco predicciones consecutivas correctas de carreras de caballos.

Y no hubo engaño, las predicciones eran válidas y precisas, y en el programa acabó creándose un gran clímax llegado el momento de efectuar la predicción de la sexta y última carrera, en la que, con la confianza adquirida por el 100% del registro de aciertos de las predicciones enviadas por Brown, Khadisha invirtió 4.000$ de su bolsillo… y perdió.

Por supuesto, no había ningún sistema. Khadisha era simplemente un producto más de la mencionada vía de supervivencia. Brown, en realidad, había comenzado poniéndose en contacto con 7.776 personas, un tamaño de muestra suficiente, que fueron divididas en seis grupos, asignando a cada grupo un caballo diferente para apostar en una carrera de seis caballos. Hay que tener en cuenta que el número de variables es tan importante como el número de predicciones en la rapidez con que la muestra original reduce su tamaño.

Así que, ¿sería o no conveniente juzgar a un pronosticador usando Pinnacle Sports?

Después de cada carrera, 5/6 partes de la muestra resultaban eliminadas del sistema, como en el caso de nuestros pulpos Paul aludidos al principio del artículo. Con los supervivientes, se volvían a crear seis grupos de forma aleatoria. Kadisha llegó a la final como última superviviente, ganando cinco veces consecutivas.

La lección fundamental que podemos extraer de “The Sytem” en relación con el mundo de las apuestas deportivas, es que cualquier persona puede tener un golpe de suerte en una carrera, pero cuando la cosa crece y hay que pronosticar cientos o miles de carreras, la suerte desaparece del mapa. Si tuviéramos un mono mecanógrafo que eligiese mecanografiar Don Quijote de la Mancha de entre una muestra de varios cientos de millones de producciones literarias, no deberíamos emocionarnos demasiado. Sin embargo, si se decidiera por esta obra una segunda vez, habría que empezar a prestarle atención.

Una forma sencilla de evaluar las capacidades de un pronosticador.

Una forma sencilla de evaluar las verdaderas habilidades de un pronosticador es tomar la raíz cuadrada del número total de pronósticos realizados y agregar dicho número a la mitad del total de las apuestas realizadas: √ (Nº Pronósticos) + ½ (Apuestas totales realizadas).

Por ejemplo, si el pronosticador ha realizado 400 sugerencias de apuesta, la raíz cuadrada daría como resultado 20, lo que sumado a la mitad de 400, da un total de 220 aciertos teóricos.

Si el pronosticador está en 20 aciertos por encima de 200, ello supone un 20% de desviación estándar por encima de la media. Hay una probabilidad entre 40 de que un pronosticador consiga tales números. Un jugador que hiciera 400 pronósticos, obtendría un 220/180 de aciertos, o un 60/40 si hablamos de 100 pronósticos.

No hace falta ser un genio de la estadística para darse cuenta de que a mayor número de pronósticos realizados, más fácil es evaluar a un pronosticador. En muchos casos, es más seguro seguir a uno con un porcentaje de aciertos más bajo.

Escrito por Mirio Mella de Pinnaclesports.com y traducido por Centroapuesta.com