Con el ATP Tour y el WTA Tour, los torneos de tenis tienen lugar prácticamente durante todo el año entre enero y noviembre; por eso no sorprende que la mayoría de casas de apuestas deportivas, si no todas, estén ofreciendo un rango completo de apuestas para cada partido.

 

La mayor parte de los apostantes realizan sus apuestas en esta modalidad, ya que es la forma más simple de iniciarse en el juego. En este caso, el apostante decide qué jugador vencerá al rival y pasará a siguiente ronda.

 

Tomemos como ejemplo un partido disputado entre Rafael Nadal (1,448) y Andy Murray (3,040). Si un apostante se juega 100£ por Rafael Nadal como ganador, obtendrá finalmente 144,80£, incluyendo su apuesta inicial, y el beneficio final será de 44,80£. Si Nadal pierde, el apostante pierde también lo jugado. De forma similar, si el apostante se hubiera jugado 100£ por Andy Murray, habría recibido 304£, con un beneficio neto final de 204£ en caso de victoria de este.

 

Lógicamente, nuestro apostante ganará menos si apuesta por el favorito que si lo hace por su rival. Las casas de apuestas en línea tienen distintas reglas a propósito de cómo configuran las apuestas para partidos de tenis en caso de que uno de los dos contendientes se retire del partido. Es importante para el apostante conocer dichas reglas antes de jugarse el dinero, y acudir a los sitios que tengan una política correcta en este tipo de aspectos.