El Real Madrid y el Barcelona lo han hecho sin problemas mientras que tanto Unicaja como Valencia han tenido que irse al tercer encuentro, siendo especialmente brillante la puesta en escena de Cajasol que ha llegado a tener acongojada a una parroquia valenciana poco acostumbrada a estas alturas de temporada a sufrir en encuentros a priori asequibles.

 

Las dos eliminatorias tienen su encanto, pero destaca sobre todo la que va a enfrentar a Valencia Basket con el Barcelona, contando con factor cancha favorable los valencianos. Difícil pensar a principios de temporada que el Barcelona no tuviese el factor cancha en una semifinal de la ACB pero la mala prestación blaugrana y el espléndido rendimiento de los de Perasovic lo ha hecho posible.


En realidad es la primera vez que la impresión real es que Valencia tiene opciones reales de mojarle la oreja a los de Pascual. Quizás las dudas pueden surgir visto lo que les ha costado doblegar a Cajasol, pero es que Cajasol no es en modo alguno un equipo fácil, más bien al contrario, Aíto es muy bueno y sabe analizar y utilizar las carencias del rival y convertirlas en virtudes propias.

 

Fuera de esta angustia de los cuartos lo cierto es que el Valencia tiene argumentos más que suficientes para ganar esta serie.

 

Cuenta en su equipo con dos jugadores que han sido elegidos en el quinteto ideal de la ACB: Sato y Doellman, ambos con una gran prestación estadística y de peso en el juego, en especial el segundo, pero es que la batería de jugadores parece inagotable: Lafayette, Rafa Martínez, Pau Ribas, Pablo Aguilar, Van Rossom, Lischuck, Triguero, Lucic,,.. poco equipos pueden presumir de una rotación tan larga y tan equilibrada, tanto en el juego exterior como en el interior.

 

Enfrente el Barcelona no va corto de potencial pero en los partidos importantes este año se ha arrugado, ni Navarro es el de otras temporadas, ni Lorbek tampoco, a Papanikolau lo ficharon porque hacía muchas más cosas que lo que hace ahora y por más que Huertas, Tomic u Oleson hayan mantenido el nivel y las apariciones esporádicas de los Pullen, Abrines, Nachbar o Dorsey el equipo da pinta de final de ciclo, con todo lo que ello comporta.

 

Lo que decanta el arriesgado pronóstico de ir contra el Barcelona es el factor cancha, Valencia ha jugado muy bien durante toda la temporada como hemos dicho, pero además cuando lo ha hecho como local en la La Fonteta ha sido un ciclón y llevan años rozando llegar a las finales y parece que este año guiados con mano maestra por Perasovic y con el factor cancha a favor puede ser la oportunidad.

 

La otra eliminatoria Real Madrid vs Unicaja plantea un bonito duelo en los banquillos entre Laso y Plaza, aunque el mismo es desigual porque el potencial de los blancos es muy superior al de los malagueños.

 

El equipo blanco ha sido un torbellino e inasequible para ninguno de sus rivales ACB, lo cual ha hecho que sus encuentros hayan sido auténticos paseos.

 

Recupera para la causa a Rudy que ya jugó el último encuentro ante el CAI y tiene en un gran momento de forma a Felipe Reyes o Bouroussis, que se suman al momento de genialidad exuberante que viene mostrando Sergio Rodríguez durante toda la temporada, por no hablar de Carroll, Llull, Darden y demás.

 

A poco que el Madrid funcione en el registro habitual se tiene que llevar por delante a Unicaja que incluso tuvo que llegar al tercer encuentro ante un Herbalife Gran Canaria muy mermado por las lesiones y que se presenta varios escalones por debajo de los blancos e incluso me atrevería a decir que por debajo del resto de equipos que han llegado a estas semifinales.

 

Mi lectura es un final por la vía rápida del Real Madrid, 3-0, buscando llegar lo más descansado posible a una final que se plantea como muy dura sea cual sea el rival que enfrente, bien el Valencia por quien apostamos como finalista o bien el Barcelona que también pondría en dificultades serias a los blancos.

 

Análisis escrito por Artista.