Horner a sus casi 42 años está demostrando que se encuentra en gran forma para lograr el titulo en una de las tres grandes del año.

«Tenía unas piernas increíbles. Le dije al equipo que podía coger el maillot rojo, pero al final me quedé a tan sólo tres segundos. Estuve seguro todo el día y en ningún momento pasé apuros, siempre pedaleé fácil. Fue un gran día.», expresó Horner al terminar la etapa.

La gran oportunidad que podría tener Horner para vestirse de rojo será el próximo sábado en el Angliru, última etapa de montaña de la Vuelta y la antesala de la llegada final a Madrid.

Sin embargo Horner no descarta atacar mañana viernes a la llegada en Naranco, aunque la gran posibilidad es que los favoritos reserven energía para el gran Angliru.

“Si puedo hacer lo mismo mañana, tal vez puedo conseguir el maillot rojo», manifestó el norteamericano.