El partido con el que se empezaría a escribir una historia de película, inspiradora y que aún nos tiene sin un final, fue aquel histórico Super Bowl XXXVI donde los Patriots vencieron 20 – 17 a los Rams de St. Louis, si el mismo partido que veremos el domingo 3 de febrero.

El Super Bowl es el evento deportivo más importante de cada año. Obtiene las cifras más altas en ratings cada año

La primera final para Tom Brady, la primera final para Bill Belichick bajo el mando de los Patriots.

Se encontraban contra unos Rams, campeones del título en el 2000, claros favoritos para esa ocasión, liderados por un tal Kurt Warner quien en ese entonces cargaba con el logro de jugador más valioso de la NFL de 1999. Justo en el Super Bowl XXXIV, los Rams vencieron 23 – 16 a los Titans de Tennessee.

Mike Jones, defensor del equipo, detuvo al receptor del equipo de Tennessee, Kevin Dyson, justamente una yarda antes de llegar a la zona de anotación evitando la victoria de los Titans en la última jugada del partido.

Siendo la tercera final disputada por la franquicia, se convertiría en su primer título nacional.

Sin duda alguna una enorme presión para un joven Tom brady de tan solo 24 años, sin embargo, pocos contaban con que nacería una leyenda.

Los Patriots venían de perder sus dos únicas finales para ese entonces, la primera en el 86 frente a los Bears de Chicago y luego contra los Packers de Green Bay en el 97.

La juventud le ganó a la experiencia en esta ocasión y a pesar de la derrota, Kurt Warner fue escogido como el jugador más valioso por segunda vez en su carrera.

Cuatro años después los Patriots iban a plasmar su nombre en la mente de todo amante de la NFL.

Habían derrotado la temporada pasada a los Carolina Panthers, logrando el segundo Super Bowl en la historia del equipo y dos títulos en tres años, pero iban por más, ganando esta final se quedarían con el logro que pocos equipos ha obtenido, dos títulos de manera consecutiva y tres en cuatro temporadas.

Y así pasó, con un Brady más experimentado bajo los comandos, los Patriots se quedarían con el título por un marcador de 24 a 21 sobre los Eagles, siendo Deion Branch de los Patriots, el MVP del partido.

Los Patriots no son invencibles

Después del logro de los 3 títulos, los Patriots se cayeron de las dos ediciones siguientes del Super Bowl, regresando tres temporadas después, año 2008, edición XLII.

La pareja Brady/Belichick no había perdido ninguna final, llegaron a esa final invictos, nadie podía detenerlos, en las casas de apuestas los Patriots estaban arriba por 12.

Se enfrentaban a los Giants de New York, quienes no volvían a una final desde hace siete temporadas y no obtenían un título desde hacía ya diecisiete años atrás.

Era claro quiénes eran los favoritos, pero el partido rompió todas las predicciones y los Giants se convirtieron sorprendentemente en campeones derrotando a los máximos favoritos, que estaban a una victoria de conseguir una temporada histórica.

Eli Manning apareció en los momentos claves y sobre todo con un drive fundamental de 40 yardas en el último minuto del partido, lo que ayudó a dar vuelta al marcador y conquistar el tercer título del equipo en un partido que terminó  17 puntos a 14. Justamente él fue declarado MVP del partido. Nadie lo entendió, pero así pasó.

Cuatro años después estos dos equipos se iban a volver a enfrentar en una final, pero la historia se repitió, los Patriots cayeron contra los Giants de nuevo, con un marcador 21 – 17.

Una fuerte decepción para el equipo de New England que encontraban en uno de los hermanos Manning a otro de sus verdugos.

Pero, hagamos un salto en el tiempo y vámonos a lo más reciente, la última derrota de este grandioso equipo fue hace poco menos de un año, el 4 de febrero de 2018, los Patriots perderían la quinta final de Super Bowl de la franquicia, esta vez contra los Eagles de Philadelphia por un marcador de 41 – 33.

En este partido los Patriots lograron remontar en el último cuarto 33 – 32 para ponerse al frente en el marcador pero, Brady perdería el balón 2 minutos antes del final, demostrando que las leyendas también cometen errores, y los Eagles supieron aprovechar, logrando así el primer título de su historia.

Las apuestas no siempre tienen la razón

El partido de los Giants vs Patriots en el 2008 no ha sido el único que ha roto las predicciones de las casas de apuestas.

En la edición XXXII los Broncos de Denver vencieron 31 – 24 a los Packers de Green Bay, aquella noche una bestia se despertó en Terrell Davis, quien lideró la ofensiva de los Broncos para quitar el título a los Packers.

Quienes a pesar de estar arriba por 12 puntos en las casas de apuesta y de que nadie daba un billete por el equipo de Denver, no supieron detener a un equipo que regresaría un año más tarde para llevarse un bicampeonato histórico y elevar la leyenda de John Elway en el Super Bowl XXXIII ante los Falcons.