Pese a esta reflexión, que hay que tener muy en cuenta siempre, hay factores determinantes que hay que analizar con carácter previo antes de valorar las cuotas que las casas de pronósticos nos ofrecen por estos primeros partidos de temporada.

1.- Rendimiento de los equipos en la temporada anterior. Al fin y al cabo los equipos, salvo situación extraordinaria, mantienen plantillas más o menos similares por lo que no es difícil pensar que su estilo de juego y rendimiento serán parecidos a los del año pasado, con todos lo matices que los cambios conllevan.

2.- Salidas y entradas de jugadores determinantes en el equipo. Los rutilantes fichajes estrella y las salidas de jugadores importantes de los equipos condicionan enormemente el rendimiento de los equipos. Un ejemplo claro lo vamos a tener en la Liga BBVA donde desaparecen los goleadores de muchos equipos: Falcao, Soldado, Negredo, Navas, Aspas, … es decir, se quedan sin su pólvora fundamental de estos años y no han llegado relevos de garantías por lo que la tendencia de estos equipos al menos al inicio debería ser under.

3.- Cambios de entrenadores y estilos. Cada maestro tiene su libro y este año hay muchos movimientos, sin ir más lejos en la Liga BBVA salvo Simeone prácticamente todos los equipos de la parte alta cambian de entrenador: Real Madrid, Barcelona, Valencia, Real Sociedad, Málaga, Athletic Bilbao, y por la parte baja tres cuartas partes de lo mismo, incluso en equipos recién ascendidos como el Almería.

4.- Resultados y rendimiento de pretemporada. Supuestamente el test definitivo para calibrar a los equipos es su prestación en pretemporada. Es cierto que también depende mucho de cuanto hayan tardado en llegar las incorporaciones o los internacionales y el interés en repartir minutos para ver a un número más o menos extenso de jugadores.

Todos estos parámetros han de ser tenido en cuenta por parte de cualquier apostante, pero quizás la mejor recomendación es la precaución en el inicio de la temporada y confiar en handicaps positivos de equipos a priori inferiores porque hasta que estén rodados los grandes hay más margen para la sorpresa.