Y es que no es para menos porque desde final de la temporada pasada hasta este momento Rubén Castro no está ni se le espera al menos para el comienzo de la campaña donde es segura su ausencia en el partido inaugural contra el Real Madrid, y siendo un jugador que realmente aún no ha realizado nada de pretemporada pues ni siquiera ha podido debutar con el equipo lo que hace que el Betis se haya encontrado de golpe sin la aportación de sus dos jugadores fundamentales, Beñat, traspasado al Athletic de Bilbao y Rubén Castro sin posibilidades de participar con el equipo. Con esto el equipo de Mel se queda sin gol y por eso el afán del entrenador de recuperarlo rapidamente.

El cómo Rubén Castro se ha llegado a convertir en un jugador tan importante en tan poco tiempo en el Betis lo resumen esos 34 goles en dos campañas y 13 asistencias. Rubén Castro ha peregrinado por multitud de equipos de Primera y Segunda División, y ha sido siempre un jugador talentoso con olfato de gol muy valorado por las aficiones de los equipos que han contado con él, pero ha sido en su madurez, con el Betis donde ha encontrado de la mano de Pepe Mel el sitio idóneo para explotar, rumoreándose su nombre en diversas ocasiones para formar parte de las convocatorias de la selección nacional absoluta. Seguramente la cosa no deba ser para tanto pero sí que ha demostrado ser un jugador muy resolutivo e imprescindible para el Betis.

Pues bien, las cosas se han torcido para Rubén Castro y de qué manera, primero por la causa judicial abierta que tiene por agresión sexual que le mantiene en un estado de tensión y nervios que probablemente no finalizará ni tan siquiera con el pronunciamiento judicial favorable o desfavorable que acabe produciéndose, recientemente ha sido de nuevo noticia por un accidente de tráfico ocurrido tras el stage en Inglaterra, y en definitiva por una lesión indeterminada que le bloquea los isquiotibiales y le impide competir. Si hacemos caso a los informes médicos el problema de Rubén es neurológico, pero parece que todo su problema físico tiene un origen mental, y es que la cabeza de Rubén no permite que su cuerpo juegue al fútbol al nivel que requiere la competición en Primera División.

Por eso la prioridad del Betis es recuperar anímicamente al jugador, y en esa tarea Mel está poniendo todo su empeño, sabedor de que salvo aparición sorpresiva de algún otro jugador, ahora mismo el gol en el Estadio Villamarín sólo tiene un nombre: Rubén Castro.