Eso ha quedado atrás en los últimos años, y no es que los brasileños se hayan quedado sin esos jugadores de futbol-sala metidos en un campo de fútbol 11 que maravillan sino porque Brasil ha preferido cambiar su estilo, europeizarlo y volverlo mucho más sólido, con más control del juego, menos fragilidad defensiva pero también menos ambición ofensiva.

 

Para este Campeonato los brasileños quieren de todas todas no fallar, es decir, no cabe la posibilidad de que el equipo tenga una actuación que le lleve a caer demasiado pronto, estando en casa sería un rotundo fracaso.

 

El seleccionador ha cogido la base de la Selección del equipo que jugó la Copa Confederaciones ante España, victoria holgada que les ha hecho tener una impresión equivocada a mi juicio de su realidad, desde luego la diferencia con selecciones como la española no es la que se vió en aquella final, ni la motivación de los jugadores será la misma.

 

En la lista sorprenden algunas ausencias como la de Filipe Luis aparte de nombres muy conocidos aunque ya de vuelta como Kaká, Ronaldinho o Robinho, finalmente el equipo de Scolari es el siguiente.

 

Porteros: Júlio César (Toronto), Jéfferson (Botafogo) y Victor (Atlético Mineiro)

Defensas: Daniel Alves (Barcelona), Maicon (Roma), Marcelo (Real Madrid), Maxwell y Thiago Silva (París SG), David Luiz (Chelsea), Dante (Bayern Múnich) y Henrique (Nápoles).

Mediocampistas: Luiz Gustavo (Wolfsburgo), Paulinho (Tottenham), Hernanes (Inter), Fernandinho (Manchester City), Oscar, Ramires y Willian (Chelsea).

Delanteros: Neymar (Barcelona), Fred (Fluminense), Jô (Atlético Mineiro), Hulk (Zenit) e Bernard (Shakhtar).

 

Desde luego es un equipo completo en el que Neymar  tendrá absoluta libertad para jugar por donde quiera y lo que quiera, con una línea defensiva absolutamente brillante tanto para jugar en defensa como en ataque (Alves, Marcelo, Maicon, Silva, Dante, David Luiz) y una delantera que acompañará bien a Neymar, pero es un equipo que parece sin alma y sin excesiva conexión en el centro del campo.

 

La impresión es que el equipo será fuerte ante rivales de medio pelo pero ante selecciones de primer nivel no lo va a tener nada fácil y la presión de la grada y del peso de su camiseta juega en su contra. Para mí pese a su localía y mejor adaptación a las temperaturas y humedades de las sedes no son mejores que equipos como Alemania y España que parecen más regulares.