También es verdad que sirve para encontrarnos con jugadores que dan un nivel más bajo de lo esperado y merman su cotización en el mercado.

Entre los jugadores claves que deja esta Copa del Mundo habría que destacar a:

James Rodríguez.

El colombiano, aparte de máximo goleador del Mundial y jugador fundamental para su equipo se ha convertido en la rutilante estrella del mercado del verano, en un culebrón resuelto rápidamente por el Madrid con su contratación.

 

Mucho talento y mucho futuro en este jugador que viene a engrosar la nómina de estrellas blancas. Difícil saber cual va a ser su hueco exacto teniendo a Kroos, Benzema, Cristiano Ronaldo y Bale en posiciones similares, y siendo su llegada una incógnita más acerca de las aportaciones y posibles salidas de jugadores importantes como Isco o Modric.

 

Neuer.

Guante de oro del Mundial y porque no se otorgó el premio a mejor líbero porque también lo habría obtenido. Puede estar contento Guardiola con él pues tiene una garantía a toda prueba el Bayern con este portero, sin duda uno de los valores más seguros del fútbol actual. Será clave en la consecución de la Bundesliga y en la lucha por la Champions.


Robben.

El estilete de una Holanda siempre peligrosa, equipo que ha quedado tercero del Mundial sin haber perdido ningún encuentro. En un extraordinario momento de forma y con la técnica y velocidad que atesora un quebradero de cabeza para todos los defensas que le han afrontado. En este año repite con Guardiola en el Bayern, si mantiene el momento de forma y recuperan a Ribery serán extremadamente peligrosos también arriba, pero se antoja difícil mantener el alto nivel.


Messi.

Ni fu ni fa, mediocre su Mundial para el enorme talento de la “Pulga” y decir eso estando en la final del Mundial parece complicado. Messi ha tenido una temporada floja para lo que él es y los sucesivos fichajes en Barcelona de Neymar y Luis Suárez siembran cierto desconcierto. Vital para el Barcelona recuperarlo pues es de lo mejor hasta que no se demuestre lo contrario.


Neymar.

El símbolo de Brasil, el referente que cuando despareció conllevó el apagón de su selección. Se puede considerar afortunado porque el varapalo de Alemania seguramente se hubiera producido en términos similares con él en el campo. A la espera de la recuperación y de que no le quede ninguna secuela, visto el bajo rendimiento de Messi es el año clave para tomar las riendas del ataque del Barcelona, en el que debe tener más protagonismo que el año pasado a pesar de la llegada de Luis Suárez.


Mascherano.

La buena noticia para el Barcelona una vez más. No es una sorpresa pues todos sabían de su categoría y buen desempeño en cualquier posición pero jugando donde ha jugado, por delante de Demichelis y Garay ha sido el bastión y timón de Argentina hasta la final. Un jugador con mucho peso que volverá a ser importante en el equipo blaugrana aunque vuelva a jugar en el centro de la defensa.


Keylor Navas.

El alma de Costa Rica, una de las revelaciones del Mundial. Aún jugador del Levante pero según los mentideros a punto de fichar por el Madrid donde aparentemente hay exceso de porteros aún. Adalid de las paradas imposibles está claro que es un jugador codiciado en el mercado pues no hay muchos porteros con sus cualidades, será determinante en el equipo donde juegue.


Di María.

El “Fideo” ha sido el otro bastión de Argentina, desequilibrante, si bien no tanto como Robben,, ha redondeado su temporada con este subcampeonato mundial y siendo consciente de que como causa de la lesión se perdió el encuentro de la final donde su participación debía haber sido determinante. Otro de los animadores del verano, se dice que camino de jugar en Francia a pesar del interés de Ancelotti en retenerle, otro jugador decisivo.

Hay más jugadores significativos con un buen papel: Muller, Kroos, Lahm, Courtois, Ochoa, Howard, David Luiz, Benzema,… y otros con un fracaso debajo del brazo: Cristiano Ronaldo, Casillas, Xavi, .. La temporada post-mundial será la de la eclosión o el declive de muchos de ellos, habrá que estar atentos.

 

Artículo redactado por Juan José.