Así, entre el 20 y 28 de julio estaremos disfrutando de esta cita disputada en Atlantic Station y que reúne sobre todo a lo mejorcito del tenis estadounidense tanto en singles como en dobles. Por tanto, ausencia de grandes figuras del top ten de la ATP y afluencia de numerosos tenistas locales en un momento en el que el tenis de USA, al menos por la parte del singles masculino, no atraviesa su mejor momento.

 

En la jornada de ayer destacó sobre todo la victoria local de Ryan Harrison (número 132 del ranking) sobre el irregular Marinko Matosevic, aunque el partido fue de todo menos sencillo y acabó con un tanteo de 6-2, 2-6, 6-3. Hay que tener en cuenta que Harrison, con 21 años, lleva ya tiempo siendo una joven promesa del tenis estadounidense, pero todavía no ha logrado despuntar en exceso, y en este tipo de pistas tiene una buena opción de escalar posiciones en el ranking.

 

Harrison llegó a alcanzar el año pasado el top 50, pero este año aparte de unos cuartos en Sidney no ha logrado un resultado relevante y se ha dedicado sobre todo a jugar torneos challenger.

 

El otro partido destacado de la jornada fue el que enfrentó a Rhyne Williams con Denis Kudla, dos jugadores en torno al top 100, con victoria para el primero por 7-5 y 6-4.

 

Para hoy miércoles ya hay programados, entre otros, el partido de octavos entre el mencionado Ryan Harrison e Igor Sijsling, y los siguientes encuentros de dieciseisavos:

 

Denis Istomin – Lukas Lacko

Mardy Fish – Michael Russell

James Blake – Tim Smyczek

Alejandro Falla – Christian Harrison

Matthew Ebden – Ivo Karlovic

 

En cuanto a las casas de apuestas, el máximo favorito para imponerse en este torneo, tanto por ranking como por tratarse del jugador local más popular en estos momentos, es John Isner, cuyo triunfo a estas alturas del torneo se está pagando en Bwin a 3 euros por euro apostado.

 

También entra en las papeletas Kevin Anderson, con una cuota de 4,50, y el tercer favorito, curiosamente, es una vieja leyenda como Lleyton Hewitt, que al igual que el estadounidense James Blake tiene en estas pistas la oportunidad de recordar buenos momentos de su gloria tenística.

 

En definitiva, el torneo de Atlanta es un buen reclamo para los especialistas en pista dura, para los tenistas locales y sobre todo para viejas glorias que desean hacer puntos de cara a su participación en el US Open, una gran cita que no hay que perderse.