Los números de Federer difícilmente podrían ser más asombrosos. A sus 33 años afronta aquí su novena final de Wimbledon y aspira a lograr su octavo título de Wimbledon y su decimoctava copa de Grand Slam, en un momento en el que no pocas voces lo daban por desahuciado tras una notable sequía de éxitos en los últimos dos años.

 

En su camino a esta final, Federer solo ha sufrido un poquito ante Wawrinka, y en la semifinal se deshizo con bastante comodidad de Milos Raonic, mientras que Novak Djokovic tuvo que desgastarse más de la cuenta ante una promesa emergente como es Dimitrov, que ya ha demostrado que en hierba es un rival muy peligroso.

 

El Djokovic de esta temporada, si bien no se encuentra tan sobresaliente como en otras ocasiones, posee cifras de número uno y siempre está ahí en las grandes citas, aunque este año haya perdido en ambas finales de Grand Slam. Aquí llega con el emblema de favorito, al menos para las casas de apuestas, pero ante un crecido Federer en hierba quizá no sea suficiente. El serbio lleva mucho desgaste y desde Roland Garros ha estado reservándose quizá más de la cuenta.

 

Al siempre elástico y versátil serbio le espera un Federer de golpes paralelos muy profundos, con un gran servicio más preciso que veloz, y con una técnica inmejorable que encuentra en estas superficies su aliado perfecto. Otra cosa que beneficia a Federer es esa menor presión que tiene al haber ganado Wimbledon tantas veces y al no tener que demostrar ya nada.

 

Estas son las cuotas que hay en Bet365 para el 1-2 de este partido:

 

1,61 (Novak Djokovic) – 2,37 (Roger Federer)

 

Las cuotas no son muy extremas, pero la de Djokovic es bastante baja y quizá saldría más rentable apostar por el serbio con algún hándicap. Así, por ejemplo, con un hándicap de -2 juegos, apostar por el serbio nos saldría a 1,90 euros por euro apostado si este ganase cumpliendo dicho requisito.

 

Pero más allá de todas impresiones no podemos tener una idea clara de lo que va a suceder, porque Djokovic, aun en el caso de que no saliera imponiéndose con autoridad, es un jugador capaz de ganar algún set, por lo que como mínimo se espera un partido muy disputado. En las casas de apuestas deportivas, los pronósticos a resultado que más bajo se pagan (y que por ello son más probables) son el 3-0 y 3-1 a favor de Djokovic o el 3-1 a favor de Federer.