Pues sí, quien más quien menos esperaba ver como mínimo a uno de los grandes en esta final, aunque solo fuera por estadística. De hecho, esto de que en la final masculina de un grande no juegue ninguno de los primeros cuatro del ranking no sucedía desde 2005 (en aquella final del Australian Open que disputaron Hewitt y Safin). Analicemos brevemente lo sucedido.

 

Roger Federer ha sorprendido, y mucho, pero más aún Marin Cilic, que ha estado bordado. El suizo, con la ausencia de Nadal y el bajón físico y mental de Djokovic, había estado campando a sus anchas por los recientes torneos de la gira estadounidense e incluso se veía ganador aquí una vez más en el US Open. Además, su rival en semifinales era Cilic, al que había ganado en las ocasiones previas y al que le tenía tomada la medida. Pero el croata ha estado increíble al servicio y explosivo desde el fondo de pista. Tanto es así que Federer apenas tuvo opciones de remontar y acabó perdiendo por 3-6, 4-6 y 4-6.

 

En cuanto a Novak Djokovic, aunque es cierto que no había estado jugando en los torneos anteriores a su mejor nivel, en esta edición del US Open se había estado creciendo y todo el mundo lo veía en la final. De hecho, hasta semis su regularidad en este torneo (que pese a todo solo ha ganado en una ocasión) ha sido magnífica, ocho apariciones consecutivas en esta ronda, y justo cuando parecía que iba de nuevo a la final, llega un japonés y lo apea del torneo.

 

Pero menudo japonés. Kei Nishikori ha demostrado este año 2014 que está a la altura de los grandes y en las citas de máximo nivel además. El único problema que lo ha lastrado a lo largo de los últimos meses es su físico, que no ha respondido con la regularidad deseable. En esta semifinal, su primera en un Grand Slam, no se amilanó ante el número uno del mundo y le acabó ganando por 6-4, 1-6, 7-6, 6-3, en un duelo en el que, también hay que decirlo, Djokovic no estuvo brillante. Los fallos del serbio al servicio fueron constantes y a nivel psicológico no estuvo como ha de estar un campeón. Pero también es humano.

 

Y así nos encontramos con este Nishikori – Cilic que tiene mucha miga en las apuestas deportivas. Para empezar, en el head to head Nishikori aventaja 5-2 al croata, y en las apuestas parte como ligeramente favorito. De hecho, en Bet365 su victoria se paga a 1,72 euros por euro apostado, mientras que la de Cilic está en esta misma casa a 2,10 euros por euro apostado.

 

A pesar de esta ligera inclinación a favor del tenista nipón, los mercados disponibles para apostar en esta final individual masculina del US Open arrojan cuotas muy igualadas que no dan demasiadas pistas sobre lo que cabe esperarse. Tras la sorpresa de las semifinales, todo es posible ya. De hecho, si intentas apostar a quién ganará el primer set, la cuota es casi idéntica para ambos tenistas, 1,80 para Nishikori y 1,90 para Cilic. Y las apuestas al set también están muy parejas: que Nishikori ganará en tres sets, por ejemplo, se paga a 4,33 euros, pero que será Cilic quien gane en tres sets corridos se paga a 5,00 euros por euro apostado.

 

En definitiva, que nos espera un partido de sabor único, diferente para una final de estas características y que consagrará a uno de los dos jugadores como un top ten de pleno derecho. Si hemos de repasar la brillantez de juego, quizá sea Cilic quien haya jugado mejor en este torneo, mientras que Nishikori, favorito por estadística, quizá se benefició un poco más del estado físico y mental de sus rivales, en concreto de Djokovic. Pero bueno, todo esto solo son palabras, así que preparémonos para el partido, programado para mañana lunes 8 de septiembre a las 23:00 (hora española). Y a ver qué pasa.