La demandada en contra de Bet365

La casa de apuestas Bet365 Group Limited, fundada en el año 2000, ofrece apuestas deportivas en línea, póquer, juegos de casino y bingo; esta empresa ha crecido exponencialmente hasta convertirse en la más grande en cuanto a apuestas en línea se refiere.

Bet365 es una de las principales casas de apuestas online

Según un informe anual, publicado en septiembre de 2015, su beneficio operativo fue de 409 millones de libras esterlinas (un poco más de 530 millones de dólares).

El caso en contra de Bet365 “La Demanda”

La casa de apuestas deportivas online Bet365 en la actualidad enfrenta una acción legal, una demanda interpuesta por un apostador, quien alega que la referida casa de apuestas en línea no le ha permitido transferir a su cuenta bancaria el saldo correspondiente a un premio que asciende a 54.000 libras esterlinas (¡70.000 dólares!).

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Obtenidas por esta persona en una serie de apuestas en carreras de caballos, a pesar de las reiteradas solicitudes que ha hecho la demandante a lo largo de un período de varios meses.

Los hechos por los que están siendo demandados Bet365

Así fue como ocurrieron los hechos:

  • La apostadora, cuya identidad real no fue revelada por la fuente de la noticia (aunque, tomando en consideración la unidad monetaria a la que se hace alusión, se presume que es del Reino Unido), había abierto una cuenta en la casa de apuestas en línea Bet365 el 16 de abril de 2016, depositando 30.000 libras al día siguiente, al tiempo que hacía una serie de apuestas en carreras de caballos; pero perdió £23.000.
  • Ese mismo día, recibió un correo electrónico de la casa de apuestas en línea Bet365, en el que se le indicaba que había aumentado el monto de la apuesta máxima que se le permitía.
  • Luego, al día siguiente, la apostadora hizo otras jugadas con las £7.000 que le quedaban en su cuenta, ganando un total de £ 47.000; por lo que se elevó su saldo a £54.000.
  • Pero, y aquí comienza el problema, el mismo día se le informó, también por correo electrónico, que su cuenta estaría restringida a una jugada máxima de 1 libra en apuestas de carreras como resultado de una «decisión comercial».
  • La apostadora solicitó que le fuera transferido el saldo de £54,000 a su tarjeta de débito.
  • Dos meses después todavía esperaba que la casa de apuestas en línea realizará la transferencia; aun cuando no hay ningún cuestionamiento sobre la validez de las jugadas que efectuó la apostadora, quien luego recibió un correo electrónico (fechado el 27 de abril) en el que se le informaba que su identidad había sido «verificada» por la empresa.
  • Posteriormente, la apostadora trató de ponerse en contracto con la casa de apuestas en línea, enviando una larga serie de correos electrónicos, haciendo incluso llamadas telefónicas.

Ante la falta de respuestas, ha considerado que la acción legal es la única manera de recuperar su dinero.

Precedentes en demandas sobre apuestas en línea y casas de apuestas en línea

Según un estudio realizado se estima que hasta 20.000 cuentas de apostadores se habían cerrado en un período de seis meses, las casas de apuestas en línea habrían considerado que no eran rentables desde su punto de vista, es decir, porque tales apostadores ganaban demasiado.

Aunque, al parecer excusa es otra: pueden enfrentarse retrasos, que varían de una empresa a otra y que pueden durar semanas o meses, cuando los apostadores tratan de transferir saldo de su cuenta en la casa de apuestas en línea a su cuenta bancaria o a algún monedero electrónico, debido a supuestos procedimientos de «verificación», para prevenir que se esté haciendo legitimación de capitales (lavado de dinero).

Por su parte, la cuenta Twitter@BoycottBetFred, que se ha convertido en un punto de referencia para los apostadores, presenta casos y testimonios de un alto número que han sufrido un trato similar de parte de las casas de apuestas online.

Otros casos en los cuales las casas de apuestas en línea, operadores de apuestas o corredores de apuestas fueron demandados

La plataforma mueBETe, conformada por un grupo de apostadores españoles, que se consideran perjudicados por las restricciones que las casas de apuestas en línea han aplicado a sus cuentas, notificó, en septiembre de 2016, que demandaría también a la casa de apuestas online Bet365, por limitaciones y/o cierre de sus cuentas, presuntamente por aumentar sus ganancias.

Aunque, señalan que Bet365 no es la única casa de apuestas que realiza estas prácticas «ni la que más limita», pero sí la que tiene un mayor número de jugadores en el país ibérico.

En tal sentido, han presentado sus casos, con las respectivas pruebas (incluso captures de pantalla con las jugadas y los saldos ganados), cerca de 230 apostadores.

La demanda fue introducida ante los Juzgados de Primera Instancia de Madrid, porque la empresa tiene el domicilio social en la capital, aunque los demandantes son de toda España.

Entre otras cosas, en la denuncia se solicita que se declaren nulas las condiciones del contrato que el apostador debe suscribir al registrarse en la página de la casa de apuestas online y que son las que propician tales abusos, debido a que, en dichas condiciones, las casas de apuestas en línea se reservan totalmente el derecho de restringir a los apostadores.

Al respecto, el abogado de la parte demandante, considera que estas cláusulas amparan «limitaciones discriminadas», al reducir a cantidades mínimas las jugadas que pueden hacer los apostadores, impidiéndoles el acceso a determinados mercados, llegando incluso a cancelarles la cuenta.

Esta demanda, emprendida por los apostadores asociados en la plataforma Muebete.org contra la casa de apuestas Bet365, al final fue admitida, aunque más que por el cierre ilegal de cuentas, el leitmotiv ha sido el hecho de incluir cláusulas que dichos apostadores consideren abusivas en los contratos de adhesión.

Del mismo modo, la plataforma de usuarios también prepara demandas contra otras casas de apuestas en línea, como Bwin y William Hill, aduciendo que estafan a los apostadores y que han vetado cuentas de usuarios que ganan con frecuencia.

¿Qué dicen los contratos cuando te registras en una casa de apuestas en línea como Bet365?

De acuerdo con la denuncia interpuesta por los apostadores asociados en la plataforma mueBETe, en los contratos de las casas de apuestas en línea, por lo menos los de Bet365, no hay ni una sola cláusula que beneficie al jugador sino que todas están hechas para favorecer a la casa de apuestas en línea; además, dicho contrato es de adhesión, lo que significa que el apostador no puede hacer ninguna objeción, menos aún modificación, solamente suscribirse si está de acuerdo.

Es decir, este no es el tipo de contrato que se establece entre dos partes que están en condiciones iguales, donde ambos determinan las condiciones. Aquí una parte impone y la otra verá si acepta.

Por otra parte, casi al mismo tiempo que era admitida en tribunales la demanda interpuesta por los apostadores de mueBETe, apareció la noticia de que la casa de apuestas deportivas online Bet365 modificaba las cláusulas de sus Términos y Condiciones, a partir del 22 de noviembre de 2016.

Veamos cuáles son las cláusulas en cuestión.

Cuando usted entra en la web de esta casa de apuestas en línea Bet365, en la misma página de inicio, desplazándose hacia el final, podrá leer, en una letra muy pequeña (recomendamos aumentar el tamaño para poder entender), las siguientes condiciones generales (destacamos las que tienen que ver con la controversia; el subrayado y destacado es nuestro):

  • Todas las ofertas de bet365 están pensadas para uso recreativo del cliente, por ello nos reservamos el derecho a limitar la participación de éste en toda o parte de una promoción.
  • Bet365 se reserva el derecho de retirar la disponibilidad de dichas ofertas a cualquier cliente en concreto o a un grupo de clientes en cualquier momento y a su entera discreción.
  • Bet365 se reserva el derecho de cambiar, cancelar, reclamar o negar cualquier promoción a su discreción.
  • Vistas así, tales condiciones dan mucho que pensar. Es decir, si nos arriesgamos a aceptar tales condiciones, tendremos que aceptar las restricciones.
  • Y si no queremos, no apostemos, parecen querer decirnos.
  • Lo peor del asunto es que no se explica demasiado en qué términos y condiciones la casa de apuestas en línea actuaría a discreción. Es decir, el apostador no sabe de antemano qué es lo que estaría mal y qué es lo que no debería hacer, para evitarlo. Es un poco ir a ciegas.

¿Qué dicen las leyes y autoridades?

Tanto en el caso abierto en España como en el que sigue su curso en el Reino Unido, los usuarios consideran que las respectivas Comisiones de Juego, que regulan todos las apuestas y juegos de azar, deben intervenir y tomar cartas en el asunto, para asegurar que esas acciones de verificación que dicen seguir las empresas sean ajustadas a derecho y no que se esté incurriendo en una arbitrariedad con los apostadores.

Sin embargo, por lo menos en el caso de España, la plataforma de apostadores mueBETe informó de estas situaciones a la DGOJ (Dirección General de Ordenación del Juego), ente encargado de regular esta industria en la nación ibérica, pero la gestión fue un fracaso: la DGOJ se lavó las manos y les sugirió a los apostadores afectados ir a los tribunales.

Las fuentes de dicho ente señalaron que el contrato de juego «es de naturaleza privada, de modo que las controversias de carácter contractual no pueden ser resueltas por la DGOJ».

Resolución

Por lo pronto, sigue abierto y sin resolverse el caso del que hablamos al inicio: la demanda contra la casa de apuestas deportivas online BEt365 por presuntamente no permitir a uno de sus clientes retirar un saldo de £ 54.000.

En un comunicado emitido por el departamento legal, la empresa dijo que “refuta las alegaciones del cliente y las considera infundadas”, agregando que “se ajustará a la decisión del IBAS” (Independent Betting Adjudication Service) con respecto al caso cuando este ente “emita su fallo”.

Veredicto

Ya nuestros lectores conocen el caso, ya les hemos mostrado la información que tenemos. Pueden, si lo desean, leer con más detalle las cláusulas de los contratos que hemos presentado como evidencia. Juzguen, ahora, si lo desean. Es todo, su Señoría.