Los resultados de partidos de la UEFA están bajo la mira de la Federación Internacional de Fútbol, debido a sospechosos movimientos en las apuestas realizados en estos compromisos.
Todo se inició cuando Robert Hoyzer, un árbitro de la liga de Alemania, confesó en el año 2005 su implicación en el juego ilegal, y de haber recibido 70 mil euros de una banda de apuestas controlada por croatas, con sede en Berlín.

Según los datos ofrecidos por Hoyzer, en el 2004 se vendieron 23 partidos, repartidos entre Copa, Segunda y Tercera División.

Esto ha levantado las alarmas de las autoridades tanto de la UEFA como de la FIFA, lo que motivo la contratación de la empresa Schweizer Sportradar AG con el fin de investigar esta situación. Y en los primeros informes de esta firma muestran que en la actualidad hay manipulaciones de este tipo en todos los países de Europa.

Se estima que las apuestas deportivas generan cerca de 270 mil millones dólares alrededor de todo el mundo, convirtiéndose en un blanco muy atractivo para las diferentes mafias que operan mayormente en Europa y Asia.