El mal tiempo que afecta a Gran Bretaña desde el pasado mes, ha tenido un efecto catastrófico en las carreras de caballos que se realizan sobre su territorio, con la cancelación de más de la mitad de los eventos.

Según la Asociación de Hipódromos del Reino Unido, desde que la nieve y el hielo comenzó a golpear a Gran Bretaña el 14 de diciembre, se han suspendido 54 de 105 competencias.

El pasado mes no se pudieron llevar a cabo Ascot y Haydock Park, mientras que en enero, 36 de las 50 carreras programadas, no se pudieron realizar.

«Competencias de todos de tipo de terrenos y inclusive algunas que se pueden llevar a cabo bajo cualquier clima, han sido suspendidas”, informó Michael Harris, director ejecutivo de la Asociación de Propietarios de Hipódromos.

Harris advirtió además que las cancelaciones se han convertido en una amenaza a largo plazo, tanto para el deporte como para Industria, «existe el peligro de que los apostantes fomenten el hábito de apostar a otros productos y no volver a la competición cuando el frío está por todas partes.»

Actualmente la cotización pagadas por los corredores de apuestas representan el 60 por ciento de la financiación del deporte. La Junta de Levy estima que se pierden 10.000 libras en gravámenes por cada evento cancelado.