El novedoso sistema de betfair, que permite a un apostador jugar tanto para si mismo como también ser corredor de otros jugadores, se ha vuelto muy popular provocando la declaración de guerra por parte de los corredores de apuestas de caballos de Australia e Inglaterra.
Según los corredores tradicionales esta modalidad está provocando que sus ganancias estén mermando de manera significativa, debido a que esta casa cobra una comisión muy por debajo a la del mercado.

«La industria hípica no dejará títere con cabeza hasta que quede claro para todos, incluidos el gobierno estatal y federal, que los intercambios de apuestas (como es el caso de betfair) son inaceptables en la saludable industria de carreras hípicas australiana.», explicó Andrew harding, directivo de la Administración de la hípica de ese país.

Algunas alianzas se han conformado con el fin de contrarrestar a betfair, entre ellas Tabcorp Holdings, la mayor operadora de apuestas hípicas en Australia, y la empresa Publishing and Broadcasting, propiedad del magnate del juego, Kerry Packer.