La Cámara de Representantes de Francia acaba de adjuntar una enmienda a la nueva legislación de juego, la cual buscaría prohibir el intercambio de apuestas.
También requeriría que los operadores autorizados a pagar casi dos por ciento de sus ingresos al Estado, por la mejora de las medidas contra la corrupción en el deporte.

Asimismo los operadores estarían obligados a negociar licencias por separado con cada deporte que quieren ofrecer sus servicios. Si tiene éxito, la medida podría tener implicaciones para otras naciones como el Reino Unido, donde los organismos deportivos están considerando la posibilidad de cabildeo de una legislación similar.

Según un artículo publicado en el diario The Guardian, esta enmienda ha nacido por un informe británico que asegura que el 9,8 por ciento de los apostantes de intercambios online, desarrollan adicciones en comparación con el uno y tres por ciento entre la población de los juegos de azar en general. 


Ejecutivos de betfair indicaron que evaluaran detenidamente los alcances este proyecto: «Es claramente bastante discriminatoria en contra de las apuestas en línea, y una bofetada en la cara para el consumidor.», indicó Mark Davies, director administrativo de Betfair.