Alemania se convierte en otro mercado que le declara la guerra al negocio de las apuestas a través de la Internet. Las autoridades germanas han ratificado en las últimas semanas el acuerdo que preserva el monopolio del juego en manos gubernamentales, así como la mayor parte de las formas de apuestas.
El pasado diciembre, se dio el visto bueno para la aprobación de una nueva legislación federal, que buscaría regular el juego a través de la red, la cual estaría prevista para entrar en vigencia en el 2011.

A pesar de las críticas a esta resolución, hasta la fecha, 13 de los 16 Estados alemanes, se han mostrado a favor de esta iniciativa, la cual es patrocinada por el gobierno de Hesse.

Esta nueva legislación prohíbe cualquier forma de juego que se base en Internet. Asimismo los Estados germánicos pueden ordenar a los proveedores de la red que bloqueen las páginas web de los operadores de apuestas y a los bancos que impidan las transferencias relacionadas con estas operaciones.

Bwin, una de las firmas de apuestas más importantes del planeta, se ha mostrado en contra de esta normativa, y aseguró que seguirá operando a través de su licencia en Gibraltar, además cuenta con una segunda licencia que data de la antigua Alemania del Este y que mantuvo después de la unificación.

Las medidas también han causado malestar en la Comisión Europea, que pide reconsiderar su prohibición total, ya que la considera una medida desproporcionada. Mientras Alemania aduce que estas iniciativas son en mira defender a los consumidores de su país.