Ejecutivos de la firma de apuestas Bwin rechazaron las acusaciones de que no han hecho efectivos los pagos de los impuestos correspondientes, según han reseñado algunas publicaciones ligadas al sector de juegos de azar.
Estas alegaciones han sido producto de que la auditoria de la empresa se ha prolongado por más de dos años sin ningún resultado, por lo que no existe un informe que indique el cumplimiento de la responsabilidad fiscal no remunerado.

Bwin fue objeto de una auditoría entre 1999 y 2001, la cuales dieron lugar a la aclaración definitiva de las ventas, como también el tema de los impuestos de compra, teniendo como conclusión de que los ingresos de las apuestas no son susceptibles de ventas y el impuesto sobre las compras.

Por lo tanto la compañía y sus asesores fiscales, así como expertos sobre impuestos, afirma que no existe una obligación tributaria, y por lo tanto se asume que no habrá ninguna reclamación de los impuestos.