EFE. 16.10.2006
* Bwin se retira del mercado estadounidense ante la prohibición de las apuestas a través de Internet.
* No aceptará a ningún cliente estadounidense para las apuestas con dinero.

* En España, el juego online se encuentra en una situación de vacío legal.
* Desde las empresas, se afirma que una regulación acarrearía beneficios tributarios al Estado.
El conocido portal de Internet para apuestas deportivas y juegos de azar Bwin.com, llamado anteriormente «betandwin.com», ha decidido retirarse del mercado de Estados Unidos debido a la nueva ley que prohíbe las apuestas a través de Internet en ese país.

Así lo informa hoy la televisión pública austríaca ORF, donde se recuerda que el presidente estadounidense, George W. Bush, firmó el viernes una modificación de la ley vigente en la materia, que ahora prohíbe a las empresas de tarjetas de crédito aceptar pagos para los operadores de páginas de apuestas en Internet.

«Tras un amplio análisis y asesoramiento jurídico», la sociedad «Bwin«, que cotiza en la Bolsa de Viena, decidió que, de forma inmediata, ya no aceptará a ningún cliente estadounidense para las ofertas de juego con dinero», según un comunicado del portal.

El volumen de negocios de la empresa se reducirá previsiblemente en unos 20 millones de euros trimestrales, cerca de la quinta parte de su facturación, se añade.

Bwin, uno de los líderes europeos en el negocio de las apuestas deportivas que no había entrado en este campo en EEUU, sino sólo en el de los juegos de azar, estimó demasiado alto el riesgo de una persecución penal de las autoridades estadounidenses.

El vacío legal en España

En España proliferan las apuestas por Internet, sobre todo las deportivas.

Se trata de un negocio en el que se ha sobrepasado la cifra de tres millones de españoles, si bien la actividad no se encuentra regulada en nuestro país.

Según las cifras facilitadas por la Asociación Española de Apostadores deportivos por Internet AEDAPI el negocio mueve 255 millones de euros al año y genera una inversión de de más de 33 millones de euros.

Las empresas que operan en España lo hacen a través de servidores ubicados en otros países. En Europa, sólo Reino Unido, Malta y Finlandia permiten este tipo de apuestas.

Sacha Michaud, de Betfair.com, considera que una regulación en España aportaría beneficios tributarios al Estado, unos beneficios que en este momento se están perdiendo.

También asegura que las apuestas relacionadas con el fútbol son las reinas indiscutibles, seguidas de tenis, golf o eventos de motor.

En cuanto a la tipología de los jugadores que participan en estas apuestas, los estudios afirman que los jugadores de estas páginas son más jóvenes que los que apuestan de forma ‘tradicional’, aunque también acuden a ellas jugadores profesionales que utilizan métodos estadísticos para ganar dinero.