La posible venta de la empresa dedicada al sector de juegos de azar, Codere, podría estar en peligro después que ejecutivos de la firma consideran como “remota”, que el nuevo accionista compre el 71 por ciento del capital en manos de los Martínez Sampedro.
Por lo tanto el control del grupo quedará previsiblemente en los actuales propietarios o en sus ex socios, los hermanos Franco.

Esto se le suma la batalla que lleva actualmente Codere por recuperar su licencia del bingo de Buenos Aires, y su cada vez más débil alianza con williamhill.

También su nueva división de apuestas deportivas no ha dado los resultados esperados, ya que los 700 mil euros ingresado a Codere por esta vía en el 2008, están aún lejos del coste de 3,3 millones que le ha supuesto su lanzamiento.