La gigante , corredora de apuestas de origen británica Williamhill, reiteró ayer su negativa de aceptar las numerosas solicitudes de apostantes interesados en apostar sobre la posibilidad de que el presidente electo de los Estados Unidos, Barack Obama, sea asesinado.
Según el portavoz de la empresa, Graham Sharpe, se han recibido cerca de 100 peticiones por parte de sus clientes deseando apostar por esta posibilidad, pero a pesar de ello, la firma no pretenden acatar sus deseos.

“No me puedo imaginar a ningún corredor reputado considerando ni tan siquiera hablar sobre una apuesta así, ni a ningún cliente que contemple colocarla.”, manifestó Sharpe, quien además agregó que incluso los corredores de apuestas tienen escrúpulos de vez en cuando.

Por otro lado dos casas de apuestas australianas se han negado a pagar a sus clientes que apostaron a favor de que Obama ganaría las elecciones presidenciales, debido a que quieren esperar a que este tome posesión el 20 de enero, argumentando temores de su posible asesinato antes de que asuma el cargo.