Una de las cuestiones más importantes que todo aquel que quiera introducirse en el mundo de las apuestas debe tener claro es la gestión del bank con el que se cuenta.

La importancia del manejo del dinero utilizado para las apuestas deportivas

Tanto es así que un buen pronosticador que no cuente con una buena gestión del bank está abocado irremediablemente a las pérdidas, y por contra un pronosticador mediocre con una buena gestión del bank puede obtener un resultado mucho más positivo.

Lo primero es definir lo que se entiende por bank y eso vendría a ser el total de dinero que uno tiene disponible para la realización de apuestas deportivas.

¿Dónde ha de estar ese dinero? Es indiferente, uno puede tenerlo en las casas de apuestas, en cualquier monedero electrónico estilo Moneybookers o en su cuenta bancaria, pero lo que sí es imprescindible es tenerlo determinado.

Si no se hace así al final se corre el riesgo de caer en la ludopatía y proceder a ingresos constantes para seguir apostando. Craso error.

Una vez definido el bank lo ideal es tener también determinado un stake o grado de confianza máximo representado por un porcentaje del bank.

La gente suele hablar del 5%, personalmente mi experiencia me hace decantarme por un porcentaje del 3%, es decir, lo máximo que apostaremos en un evento por muy seguros que estemos de que el resultado va a ser favorable será el 3% del bank.

Esta estrategia nos vale sea cual sea nuestro bank puesto que el mismo se irá incrementando o disminuyendo proporcionalmente en función de los resultados que vayamos obteniendo al tiempo que hará variar lo que significa ese 3% del bank.

Fijado ese stake máximo ¿siempre he de jugar el mismo? Obviamente no, ese sería el tope pues uno confía en ese resultado pero en otros eventos el stake puede ser mayor, de hecho lo normal es que cuanto más alta sea la cuota del evento mayor es a priori su dificultad y menor debería ser el stake, pero eso lo hablaremos en otro momento.

Con estas sencillas reglas que hemos introducido de gestión del bank evitaremos pérdidas por encima de nuestras posibilidades y garantizaremos la pervivencia de nuestro saldo durante mucho tiempo.

Por cierto, una cuestión obvia es que uno no puede poner un bank excesivo, ahí es complicado definir el parámetro porque unos apostadores lo hacen por diversión y otros lo tienen incluso como medio de vida.

Lo ideal es que el bank para aquel que no sea profesional de esto se adapte a las circunstancias de todo inversor en Bolsa, es decir, tener destinado el dinero que no se va a necesitar para otra cosa, es decir, aquello de lo que razonablemente se puede prescindir.