¿Por qué es necesario conocer el rendimiento (Yield)?

El Yield (rendimiento) en las apuestas deportivas

Una gran cantidad de jugadores tratan de encontrar la denominada “media dorada”, especialmente cuando pierden con los corredores de apuestas, buscando otras soluciones que puedan garantizarles beneficios en las casas de apuestas. Por tanto, se deciden a dejar a un lado su concepto de apuesta, basado en la intuición y la experiencia personal, y eligen otras fuentes, que van desde los consejos gratuitos, previsiones de resultados en sitios de pago, la llamada apuesta segura o el amaño de partidos.William Hill ofrece 100 euros al darte de alta a través de Centroapuesta.com

 

Por supuesto, hay quienes confían en la opinión de otros jugadores respetados en los portales de las casas de apuestas. Teniendo en cuenta el hecho de que los jugadores profesionales no suelen revelar sus secretos, nos hemos decidido a ofrecer la única forma conocida capaz de representar realmente la capacidad de un jugador para predecir el resultado de un evento deportivo. Estamos hablando del rendimiento (yield en inglés), que identifica perfectamente la validez de nuestras apuestas, y permite determinar el nivel de conocimientos y habilidades, además del potencial que tenemos.

 

¿Qué es el yield y cómo se calcula?

Todos los apostantes, tanto profesionales como aficionados, se topan con este concepto periódicamente. El rendimiento es el porcentaje calculado de la eficiencia de nuestras apuestas, y depende de la apuesta seleccionada y las probabilidades definidas para el partido elegido.

 

Veamos la definición clásica de rendimiento:

El rendimiento es la tasa de retorno que relaciona la cantidad de dinero obtenida con la cantidad invertida.

 

Desde una perspectiva matemática, el rendimiento se calcula por medio de la siguiente fórmula:

Yield = [(dg – da) / da] x 100%

 

Donde:

dg: dinero ganado

da: dinero apostado

 

Ejemplo de cálculo para encontrar el Yield en las apuestas

 

El beneficio en esta simulación es de 44,65 (la cantidad de dinero ganada)

 

La cantidad apostada es de 8 +9 +5 +5 +7 = 34 (La cantidad apostada)

 

Ponemos los datos en la fórmula:[(dg – da) / da] x 100%. Y aplicando a nuestro caso:

[(44,65 – 34) / 34] x 100% = 10,65 / 34 x 100% = 0,31 x 100% = 31%

 

El rendimiento en la presente simulación es del 31%.

 

Cosas que debemos conocer acerca del Yield.

El Yield se mide en porcentaje. Se tiende a creer que cuanto más alto es el índice de rendimiento, mejor es el jugador. Es difícil estimar el porcentaje límite de rendimiento real de acuerdo con el cual podamos llegar a estimar que estamos hablando de un jugador eficiente.

Analizando los portales de apuestas que proporcionan información sobre los pagos realizados a apostantes profesionales, podemos argumentar que un buen jugador obtiene unos rendimientos situados alrededor de un 5-15%. Y aquí viene el “gancho”, ya que a fin de probar esta afirmación necesitamos conocer dos aspectos importantes relacionados con la regularidad.

El primero tiene que ver con el número de cupones / apuestas con las que se calcula el rendimiento. No podemos decir que un jugador con un yield que asciende al 20% es eficiente sin conocer su historial de apuestas. Podríamos analizar el rendimiento tras un corto período de tiempo, por ejemplo, diez apuestas, y decir que es muy alto, igual al 27%, por ejemplo. Pero si lo analizamos después de mil apuestas, podría quedar reducido al 5%.

 

¿Quiere esto decir que un jugador con un índice de rendimiento (yield) del 27% es más eficaz que otro con el 5%? No, no podemos expresarlo así. Muy al contrario, el rendimiento puede aumentar con el tiempo, pero disminuirá rápidamente si comenzamos a perder con frecuencia. Por lo tanto, es importante mantener el índice en un nivel alto, por ejemplo, un 30% de yield; un porcentaje de esta magnitud traerá para el jugador ganancias ilimitadas durante un largo período de tiempo.

 

El segundo concepto relativo a la regularidad, depende de la forma en que el apostante obtiene su índice de rendimiento. Este dato se complementa con el número de apuestas y el análisis del historial de juego del apostante, ya que podremos analizar su efectividad y llegar a conocer qué aspectos del juego influyeron en su elección de apuestas. Cuando hablamos de un jugador que ha obtenido una buena posición, y cuyo índice de rendimiento ha sido alto durante un buen número de años, podemos decir de él que juega con regularidad y no tiene rachas largas de “mala suerte”.