Y la estrella es Neymar por múltiples razones, porque era un jugador pretendido por todos los grandes de Europa desde hace años, si bien parece claro visto lo visto que el Barcelona lo tenía atado y bien atado hace tiempo, porque es un jugador que ha aprovechado a las mil maravillas el escaparate que ha supuesto la reciente Copa Confederaciones donde se ha mostrado como un jugador decisivo y cuya actuación ha subido mucho el precio del jugador, aunque no tengamos ni tan siquiera claro cual es el precio que ha pagado el Barcelona por el brasileño, y por último por el club de destino que es el club más laureado del mundo de la última década y donde confluye con una constelación de estrellas, entre ellas el mejor jugador del momento Messi.

Neymar llega como un jugador joven, pero ya contrastado lo que le da vitolas de garantía para rendir al máximo en Europa. Pero en este tipo de jugadores siempre suscitan dudas, el tiempo dirá si Neymar va a ser un Romario, un Ronaldo, un Ronaldinho, un Robinho o un Denilson. Pongo todos estos nombres como ejemplos de jugadores que llegaban con una gran vitola al fútbol europeo desde Brasil y con condiciones futbolísticas innegables pero rendimientos totalmente diferentes. Si comparamos con los más jóvenes en llegar su salto no fue el adecuado y se estrellaron calamitosamente en sus carreras que pasaron con más pena que gloria, hablo de los Denilson o Robinho, y es que el salto a Europa y al juego europeo no les sienta bien a todos.

Lo primero que deben tener en Barcelona con Neymar es paciencia, lo cierto es que el jugador cuenta con una ventaja importante y es que llega a un equipo engrasado donde puede lucir mucho, pero con un inconveniente y es que para él que le postulan como el relevo del mejor jugador del mundo encontrarse en la plantilla precisamente con Messi y su rendimiento estratosférico puede afectarle psicológicamente, habrá que ver como rinde el jugador en este escenario pues la verdad es que su cabeza no parece excesivamente bien amueblada. De entrada no parece ni tan siquiera tener el puesto titular garantizado, y eso que le han hecho el favor de quitar de la plantilla a Villa que le podía y debía comer minutos, pero entre Messi, Alexis, Pedro, Tello y Neymar se tendrán que repartir los minutos en la parte delantera del campo, donde también puede actuar Cesc.

La expectativa es que este año será de adaptación y nos servirá para ver hacia donde puede ir Neymar, si a convertirse en un foco de las miradas de los jugadores barcelonistas o a ser un secundario con nombre pero sin peso excesivo en el equipo. Para ello será necesario ver también si Messi sigue en el nivel estratosférico de estos años lo que dificultará el rendimiento de Neymar. Pese a todo, y con la capacidad de pegada de este Barcelona, a poco que las lesiones le respeten Neymar puede andar rondando los 30 goles, lo que contribuirá a eliminar la dependencia goleadora del gran Leo Messi.