Así es, se trata de la lucha entre la mejor selección de los últimos años con la que ha sido tradicionalmente la selección que abanderaba el juego más preciosista, una filosofía de fútbol alegre que ha hecho que Brasil haya sido admirado siempre por su juego pese a que en los últimos campeonatos no han podido exhibir el potencial que antes les caracterizaba.

Analizando friamente la competición no se puede decir que Brasil haya hecho nada del otro mundo, ha aprovechado su condición de anfitrión para ganar comodamente a Japón, México e Italia en la fase de grupos pero demostrando poco más que destellos de Neymar, debiendo recalcar que el partido ante Italia que debía ser el complicado realmente se disputó descafeinado porque en Italia ya clasificada no jugaron ni Pirlo ni De Rossi, dos de sus bastiones, y en el partido contra Uruguay los charruas podían haberse llevado el partido pues no fueron inferiores a Brasil.

España ha jugado un partido en realidad, ni Tahití ni Nigeria fueron rivales, con Uruguay tuvieron 45 minutos estratosféricos y los uruguayos presentaron bandera blanca, sólo Italia con todos sus jugadores a excepción de Balotelli fue capaz de presentar batalla y además de las complicadas, pero también de las que el equipo vencedor sale reforzado.

No hay bajas en ninguno de los dos equipos que podrán contar con todos sus hombres y las cuotas estan lo más igualadas posibles:

Brasil 2,70

Empate 3,30

España 2,90

Con estas cuotas el value es indefectiblemente para la victoria de España @ 2,90 stake 5/10. Pagar eso por la victoria de este grupo, ganador donde los haya, en cualquier escenario, inclusive a domicilio frente a Brasil en una final de una competición es una invitación a entrar porque value tiene. Si a eso le añadimos que Brasil no tiene en esta convocatoria mimbres para ofrecer un partido trabado a los de Del Bosque al estilo del que propuso Italia, sino un intercambio de golpes, eso hace que las opciones de que los bajitos de España les pongan en mil problemas se incrementen, por eso la apuesta lógica es confiar en España o buscar algún handicap asiático favorable o la apuesta por la victoria de España sin empate.