Ya seas un apostante novato o experto, estamos seguro de que alguna que otra vez te habrás planteado esta pregunta y habrás dudado sobre la posible respuesta.

Pues bien, en este artículo te desvelamos las motivaciones y deseos que las casas de apuestas ocultan tras cada cuota.

  1. ¿Qué sucede cuando ganan los favoritos?

Lo primero que debemos tener en cuenta es que las selecciones con cuotas bajas no solo obedecen a que, tras un concienzudo análisis por parte de los expertos de las casas de apuestas, son las que presentan más probabilidades de darse como resultado final; para nada, también hay otro factor a tener en cuenta y es el de la cantidad de gente que apuesta a esa cuota.

Prefieren las casas que ganen los favoritos o no?

La tendencia habitual de los apostantes es la de jugarse el dinero al que consideran favorito; esto explica que, cuando una selección con cuota alta empieza a mover una gran cantidad de dinero, se devalúa rápidamente alcanzando cifras irrisorias y muy lejos de la cantidad inicial.

Y todo esto… ¿Por qué? Pues muy sencillo, ante el temor por parte de las operadoras de que esos movimientos se deban a que los usuarios tienen acceso a algún tipo de información exclusiva que les permite determinar que hay más posibilidades de éxito con una selección en cuestión de las que se le han otorgado inicialmente, estas hacen que bajen en un lapso de tiempo muy breve para evitar posibles pérdidas millonarias.

Teniendo en cuenta lo dicho hasta este momento, podemos deducir sin temor a equivocarnos, que las plataformas dedicadas a esta actividad prefieren que ganen los no favoritos, o, al menos, que los favoritos no ganen la mayor parte de las veces.

Nada más lógico, ya que, aunque las cuotas de favorito reportan beneficios muy bajos e incluso casi imperceptibles para el usuario, el número de apostantes a estas cuotas es infinitamente mayor que en las selecciones que brindan cuotas muy altas de no favorito; lo que, para las casas de apuestas, a la larga, supone un desembolso mayor.

  1. ¿Qué sucede cuando ganan los no favoritos?

Si tenemos en cuenta lo explicado en el primer punto, el mito de que a las casas de apuestas les desagrada que ganen los no favoritos se queda completamente sin base.

Y así es, ya que, aunque el desembolso de una operadora por cada apuesta ganadora a un no favorito sea mayor, el conjunto de todas ellas rara vez supera la cantidad que tienen que desembolsar cuando el resultado final de una apuesta cae del lado de la selección a priori establecida como lógica.

Además, que de vez en cuando una casa de apuestas tenga que dar premios por cantidades desorbitantes, aunque nunca sea plato de buen gusto para toda empresa dedicada a estos menesteres, tiene un impacto positivo muy importante: atrae a nuevos jugadores.

¿Por qué crees que se le da tanto revuelo a algunas historias sobre clientes que, apostando una pequeña cantidad, consiguieron premios millonarios? Porque el efecto llamada es enorme.

Este tipo de noticias provocan una avalancha de nuevos usuarios en la empresa que haya otorgado el premio, creyendo estos que correrán la misma suerte y pasando por alto que las páginas web dedicadas a las apuestas deportivas tienen todo estudiado para que, a la larga, los únicos que acaben ganando sean ellos.

Esta situación se ilustra, por ejemplo, con la noticia que se viralizó hace más o menos un año y que hablaba de un hombre que, tras haber apostado 50 libras a que el Leicester City ganaba la Premier League, había ganado 72 000 (que en realidad eran 250 000, pero aceptó cerrar la apuesta, a propuesta de la propia plataforma, antes de que acabase la liga).

Aunque te pueda parecer que el movimiento de la casa de apuestas que utilizaba este afortunado ganador fue producto de una desmedida prudencia, para nada, más bien querían conservar un margen amplio de beneficios.

La explicación es muy sencilla y ya la hemos señalado en este apartado: si sumamos la cantidad total de dinero apostado a los favoritos (Chelsea, Manchester United, o Manchester City), es casi seguro que obtendremos una cifra netamente superior a la que tuvo que desembolsar la plataforma con este jugador.

  1. Conclusiones

Evidentemente, si las cuotas no ganadoras salieran siempre victoriosas, las casas de apuestas se arruinarían porque, aunque en este tipo de selecciones se invierten cantidades más pequeñas, las cantidades a pagar son mucho mayores, llegando a veces a sumas estratosféricas.

Margen de beneficio de las casas de apuestas y cómo calcularlo

Por el contrario, lo mismo sucedería en el caso de que la tónica de resultados estuviese prácticamente siempre inclinada hacia los favoritos: las casas de apuestas no lo aguantarían.

Aunque es virtualmente imposible que esto suceda, para contrarrestar posibles rachas desagradables que lleven a las empresas dedicadas a las apuestas a la quiebra, se ponen en práctica varias estrategias.

Una de ellas ya la hemos comentado, que es la de la fluctuación de cuotas en función del dinero que se invierta en ellas. La otra es más sutil, pero posiblemente mucho más importante:

Margen de beneficio de las casas de apuestas y cómo calcularlo

Las casas de apuestas entienden que ante la posibilidad de pérdidas tienen que hacer algo. Para ello, recurren a establecer a cuotas que ofrecen siempre un margen de beneficio para la casa y que no responden a la realidad.

¿Qué supone esto? Cuotas más bajas de lo que debería ser para las selecciones de no favorito y cuotas ligeramente más altas para los favoritos con la intención de captar el interés del usuario.

En cuanto al margen de beneficio, se esconde de forma indirecta en las cuotas presentadas.

Para calcularlo tomemos por ejemplo el mercado de ‘ganador de un partido’ de fútbol en el que se presentan las siguientes cuotas:

  • 1.   1.66
  • X.  3.80
  •  2.  5.00

Una vez disponemos de estos datos, podemos obtener el porcentaje que se lleva la casa de apuestas, de forma indirecta por los servicios prestados, si realizamos esta operación:

  • (1/1.66) + (1/3.80) + (1/5.00)= 1.06

En este caso significa que la casa de apuestas presenta un margen de beneficio del 6 %.

Esto hace sostenible el negocio y, aunque pueda parecer injusto, es lo que te permite jugar en ellas y optar a premios de sumas inimaginables.